Google Gemini les dijo que escalar Mount Shasta tomaba 8 horas: rescate helado en la montaña

Los chatbots de inteligencia artificial generativa son famosos por redactar correos educados, inventar citas legales ficticias o explicar física cuántica con acento de pirata. Sin embargo, tres montañistas novatos de California aprendieron por las malas en las laderas heladas de Mount Shasta que confiarle la planificación completa de una cumbre alpina a un modelo predictivo de lenguaje es la forma más rápida de terminar en el registro de un helicóptero de rescate.
El trío de Roseville, California, se propuso ascender el imponente Mount Shasta, un estratovolcán de 4.322 metros (14.179 pies) conocido por tormentas de nieve imprevistas y pendientes traicioneras. Sin experiencia alpina, optaron por subcontratar toda su ruta, horarios y estrategia de hidratación y nutrición al chatbot Gemini de Google.
🏔️ «Un paseo relajado de 8 horas, amigos»
Según el equipo de Búsqueda y Rescate de la Oficina del Sheriff del Condado de Siskiyou, los consejos del chatbot parecían más una receta para la hipotermia que una guía de montañismo:
- La ilusión de las ocho horas: Los montañistas expertos suelen dedicar dos días o comenzar a las dos de la madrugada para una jornada de 12 a 16 horas de esfuerzo. Gemini les aseguró con total optimismo que la ida y vuelta completa tomaría solo ocho horas.
- La doctrina libre de grasas: Al consultar qué provisiones llevar, la IA recomendó llevar muy poco peso y evitar tajantemente los alimentos grasos porque «tardan demasiado en digerirse», aconsejando basarse casi únicamente en carbohidratos simples.
- Sin hora de retorno obligatoria: La regla sagrada en la montaña exige dar media vuelta a mediodía (12:00 o 13:00) sin importar cuán cerca esté la cima. Convencidos de que el plan era infalible, los excursionistas siguieron subiendo y llegaron a la cumbre recién a las 19:00, con el sol ocultándose.
En la cima y con temperaturas bajo cero en plena oscuridad, la realidad desmanteló las optimistas alucinaciones de la IA. El descenso se convirtió en una pesadilla: sin luz natural, perdieron el rastro y terminaron atrapados en el abrupto y peligroso cañón de Mud Creek.
Por si fuera poco, uno de ellos sufrió una grave lesión de rodilla en el terreno volcánico suelto, dejándolos inmovilizados. Sin equipo invernal adecuado ni refugio para vivaque, soportaron una gélida noche expuestos a vientos árticos.
🚁 Rescatistas humanos al auxilio de la IA
Afortunadamente, una llamada de emergencia alertó a los servicios de rescate. Guardaparques del Servicio Forestal y voluntarios de rescate de Siskiyou se desplegaron durante la noche y encontraron al grupo a la mañana siguiente.
Los rescatistas estabilizaron la rodilla del lesionado y guiaron al grupo exhausto de regreso a la seguridad. La Oficina del Sheriff emitió un aviso recordando que los modelos lingüísticos son software de predicción de texto y no guías de alta montaña con ojos en las condiciones del terreno.
¿La moraleja? Una IA puede redactar resúmenes o escribir poesías para tu gato. Pero al enfrentarte a un volcán helado de más de 4.000 metros, habla con un guardaparque humano, empaca suficientes calorías y recuerda que los algoritmos nunca sienten congelación.
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